Sistemas de multipropiedad Vacation club

Sistema de puntos

El complejo cedió apartamentos a un club de puntos que decide la ocupación. El problema no son los titulares: es su contrato con el club.

En un sistema de puntos el cliente no compra una semana ni un apartamento: compra una cantidad de puntos que canjea cada año por estancias en uno o varios complejos, según una tabla que la empresa puede modificar. El complejo, por su parte, «aporta» apartamentos al club de puntos, normalmente a través de un trustee, a cambio de que el club se los ocupe. Es el sistema más moderno y el más opaco, porque el titular no sabe qué tiene y el hotelero a veces tampoco sabe qué ha cedido.

Cómo reconocerlo

Los contratos hablan de points, vacation club, membership, fractional o «programa vacacional», y de un valor anual en puntos en lugar de una semana y un apartamento. Suele haber un club de ámbito nacional o internacional, con varios complejos, y un trustee que custodia los apartamentos aportados por cada uno. El complejo firmó en su día un contrato de afiliación o de cesión de inventario al club, y es ese contrato, no la escritura del Registro, el que define lo que usted cedió y por cuánto tiempo.

Si su complejo recibe cada año una lista de reservas que no controla, procedente de un club que gestiona otra empresa, tiene un sistema de puntos aunque nunca haya vendido puntos directamente.

Qué problema le da hoy

El primero es que la ocupación de una parte del complejo la decide un tercero, en fechas y condiciones que usted no fija, a cambio de una contraprestación pactada hace veinte años. El segundo es que el contrato de afiliación suele ser difícil de terminar: plazos largos, prórrogas automáticas, penalizaciones y un trustee que no le devolverá los apartamentos hasta que el club lo autorice. El tercero es que los titulares de puntos son muchos, están repartidos por varios países y no tienen relación directa con usted, lo que complica cualquier negociación.

Qué dice la ley

La Ley 4/2012 regula los puntos como «productos vacacionales de larga duración» y exige que el objeto del contrato esté determinado. El Tribunal Supremo anuló durante años muchos contratos de puntos por falta de objeto: el cliente no sabía qué compraba. Las sentencias del Pleno de octubre de 2025 admiten los sistemas flotantes cuando existe un procedimiento claro para determinar el alojamiento, y ese criterio se aplicará caso por caso a los puntos. En cualquier caso, las acciones de nulidad caducan el 3 de abril de 2030.

Para el complejo la cuestión no suele ser la nulidad de los contratos de los titulares, que son del club, sino su propio contrato con el club: qué cedió, hasta cuándo y cómo se recupera.

Cómo se quita

Salir de un club de puntos es, sobre todo, una negociación con el club y con el trustee sobre el inventario aportado, apoyada en una lectura muy precisa del contrato de afiliación y de los documentos fiduciarios. En algunos casos el contrato tiene una salida pactada que nadie ha ejercido; en otros hay que construirla. Cuando el complejo además vendió semanas o tiene un club propio, la salida del sistema de puntos se coordina con la extinción de los otros regímenes para no dejar apartamentos a medias.

Qué necesitamos ver

El contrato de afiliación al club de puntos con todos sus anexos, la documentación del trustee sobre los apartamentos aportados, la relación de inventario cedido (apartamentos y semanas o «unidades») y las liquidaciones de los últimos años. Con eso le decimos por escrito qué margen de salida tiene y qué coste razonable puede esperar.

Encargo

¿Tiene un asunto de este tipo? Le decimos por escrito si podemos ayudar y cómo.